EL SUICIDIO MÁS HERMOSO DEL MUNDO
La joven Evelyn McHale, es la protagonista de esta historia.
La mañana del 1 de mayo de 1947, Evelyn adquirió un boleto para acceder al mirador del rascacielos.Varios testigos dijeron que ella se mostraba alegre, sin mostrar rasgos que pusieran en evidencia lo que sucedería minutos más tarde.
Una vez en el mirador, la joven simplemente saltó al vació, para despues caer más de 170 metros y finalmente se estrelló sobre el techo de una limusina, estacionada frente al edificio. El cuadro, naturalmente macabro, fue sin embargo curiosamente hermoso, al menos desde un punto de vista estético.
Aunque el techo de la limosina quedó completamente destrozado, Evelyn parecía haberse tendido delicadamente sobre él, como posando. A pesar del impacto, su cuerpo no evidenciaba siquiera un sólo rasguño y su rostro reflejaba la paz propia de un sueño plácido.
Sus pies quedaron cruzados, como una mueca, y su mano izquierda abrazaba un collar. Los testigos, transeúntes del momento, estaban tan impactados por la tragedia, como por las inverosímiles condiciones del cuadro que el cuerpo intacto de Evelyn dibujaba sobre la limosina destrozada.
Tan sólo cuatro minutos más tarde, el fotógrafo Robert Wiles capturaba la imagen para siempre, conmovido, según confesó, por la serenidad del rostro de la muchacha y su cuerpo tendido casi artísticamente. A tal punto fue así, que la revista 'Life' publicó la imagen con el título El suicidio más hermoso.
Para mayor misterio, Evelyn estaba comprometida, a punto de casarse. Su prometido declaró a la policía que el día anterior al suicidio se habían encontrado y todo parecía estar bien. Ni su familia, ni sus amigos podían imaginar los motivos de semejante decisión.
La explicación llegaría a través de una nota que la policía halló en un bolsillo del abrigo que vestía la joven, y que había quedado en la plataforma del mirador. En ella podía leerse:
"Él está mucho mejor sin mí… Yo nunca seré una buena esposa para nadie."
Son increíbles los lugares donde se puede encontrar tanta belleza. Quién diría lo hermoso que puede ser un cadáver?
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